Pagina Principal

 

ESPIRITUALIDAD CÓSMICA

Leonardo Boff

Ecología

Ed. Trotta

 

 

No nos basta con tener conocimientos sobre el mundo y el universo. Los libros y los multimedia están llenos de ellos. Lo que necesitamos es la conmoción y la experiencia fontal. Necesitamos imbuirnos de esos conocimientos sobre el cosmos, la Tierra y la naturaleza, porque son conocimientos sobre nosotros mismos, sobre nuestros estratos ancestrales y sobre nuestra realidad más profunda. Esas conmociones son las que modifican nuestras vidas. Ellas fundan las experiencias seminales que nutren las restantes experiencias de lo cotidiano.

 

¿Cómo no extasiarse ante la inmensidad de energía proyectada en la singularidad del big bang, en la formación de las primeras unidades relacionales, del topquark, de los protones, de los electrones, de los neutrinos. de los primeros átomos, en la constitución de las nubes de gases que dieron origen a la primera generación de estrellas de tamaños descomunales, agrupadas en galaxias y en conglomerados de galaxias? Ellas han ardido durante millones y millones de años, formando en su interior los  elementos que constituyen los ladrillos del universo, hasta explotar en supenovas, formando los miles de millones de estrellas de segunda generación como nuestro sol. Si no se hubiesen sacrificado y entregado su riqueza acumulada interiormente, no tendríamos el sistema solar, no habría planeta Tierra y nosotros no estaríamos aquí para reflexionar y celebrar todo esto. Esto es lo fascinosum.

 

¿Que existe más tremendo y misterioso que la masiva destrucción de la materia inicial por la antimateria, sobrando apenas una milmillonésima parte de la que se origina todo el universo y nosotros mismos? Aquí lo tremendum se une a lo fascinosum. ¿Quién puede substraerse a la experiencia de lo tremendum al constatar las colisiones fantásticas de galaxias y conglomerados de galaxias con su miríada de estrellas? El estruendo, la caída de rayos y relámpagos, la espantosa producción de energía, la fusión de las masas, el lanzamiento de materia en todas las direcciones, la producción de luz (fotones) con tanta intensidad que llamaría la atención a cualquier eventual observador, por distraído que fuese, en el punto más distante del universo?

 

¿No es simultáneamente fascinosum y tremendum el surgir hace 3.900 millones de años de la célula Promethio, que inventó la fotosíntesis y así aprovechó el carbono y liberó oxígeno, terriblemente tóxico para ella? ¿Y el hecho de que otro organismo de hace 2.000 millones de años, denominado Prospero, aprendiese a operar con el oxígeno y lo hiciese principio de nueva vida en lugar de principio de muerte?

 

¿No es fascinante la autoorganización del universo, un dinamismo intrínseco que se manifiesta a través de las famosas cuatro interacciones básicas que nadie sabe definir (la gravedad, la energía electromagnética y la nuclear fuerte y débil) ? ¿No es tremendum el hecho de que todo provenga de un inmenso caos (big bang) y el hecho de la violencia en todos los niveles del universo? ¿No es fascinosum el hecho de que de ese caos primordial y de esa violencia provengan nuevos órdenes de seres y complejidades cada vez más elaboradas, la misma vida y la conciencia humana? ¿No es fascinosum el equilibrio de todos los elementos, originando una situación óptima para la vida que encontramos en Gaia, en la atmósfera, en los suelos, en los mares, en la biosfera y en la noosfera? ¿No son algo tremendum las diversas aniquilaciones que sufrió Gaia. perdiendo casi toda su herencia genética? ¿Y cómo no va a ser fascinosum su capacidad de regeneración y su capacidad de resistencia a la agresión por parte de la especie bomo sapiens/demens?

 

¿No es lo fascinosum lo que se nos hace patente en la creatividad del ser humano, en la pluralidad de sus manifestaciones culturales, en los sueños que proyecta, en las realizaciones históricas que acumula, en la capacidad de descifrar la Realidad que todo lo sostiene, todo lo anima, todo lo atrae. Dios?

 

¿No es expresión de lo tremendum la capacidad de destrucción, de geocidio, de etnocidio, homicidio y suicidio del ser humano? El es el único ser capaz de volverse loco y de perder el buen sentido de los animales y de las plantas. ¿No es eso tremendum? Todas estas experiencias nos sitúan ante una realidad que nos desborda, que se deja conocer pero que a la vez escapa a todo intento de racionalidad y manipulación. Es lo sagrado, que merece respeto, cuidado y también veneración. La mejor forma de abordarlo es entrar en su lógica que es dialógica. que incluye lo contrario y que hace de lo contradictorio algo complementario, aceptar su ritmo y sentirse parte y parcela de él. Sólo nos integramos y nos sentimos en casa cuando nos asociamos a esa sinfonía y disfonía. cuando comprendemos que el bombo convive con el violín, cuando usamos nuestra creatividad para actuar con la naturaleza y nunca en contra de ella o en abierta rebelión.

 

Una vez asumido, lo sagrado nos hacer retomar de nuestro exilio y despertar de nuestra alienación. Nos reintroduce en la casa que habíamos abandonado. Y comenzamos a tratar a la Tierra y a cada cosa que haya dentro de ella y al universo entero como tratamos a nuestro cuerpo, a cada órgano nuestro, cada emoción de nuestra alma y cada pensamiento de nuestra mente. Sólo una relación personal con la Tierra nos hace amarla, Y si amamos a alguien no lo explotamos, sino que lo respetamos y veneramos. Ahora podrá comenzar una nueva era, no de tregua, sino de paz y de verdadera religación.

Pagina Principal